
¿Cuál debería ser el menú de una embarazada? || Las comidas de las embarazadas
Durante el embarazo es recomendable seguir una alimentación variada, equilibrada y segura que incluya alimentos de los distintos grupos nutricionales. La dieta puede incorporar frutas y verduras, legumbres, cereales preferiblemente integrales, proteínas de calidad, grasas saludables y productos lácteos pasteurizados o alternativas adecuadas.
Una alimentación adecuada contribuye a cubrir las necesidades nutricionales de la madre y favorece el crecimiento y desarrollo normal del bebé. También puede formar parte del control de determinadas situaciones, como la anemia o la diabetes gestacional, pero no sustituye el diagnóstico, el seguimiento ni el tratamiento indicado por los profesionales sanitarios.
Una ingesta insuficiente de energía, vitaminas o minerales durante un periodo prolongado puede afectar a la salud de la madre y al desarrollo del bebé. Por ello, las necesidades concretas deben valorarse de forma individual durante el seguimiento del embarazo.
Cómo cocinar los alimentos durante el embarazo
Estos menús son ejemplos orientativos y no constituyen una dieta personalizada. Las cantidades y la distribución de las comidas deben adaptarse al trimestre del embarazo, el peso previo, la actividad física, las necesidades individuales y la evolución de la gestación. En caso de anemia, diabetes gestacional, hipertensión, alergias, intolerancias u otra condición médica, deben seguirse las indicaciones de la matrona, el médico o el dietista-nutricionista.
Muy importante
Para reducir el riesgo de infecciones alimentarias durante el embarazo:
- Cocina completamente la carne, el pescado y los huevos. Evita el huevo crudo o con la yema poco cuajada.
- Utiliza únicamente leche, yogures y quesos elaborados con leche pasteurizada.
- Lava cuidadosamente las frutas, verduras y hierbas aromáticas que vayan a consumirse crudas.
- No añadas directamente a los batidos verduras congeladas cuya etiqueta indique que deben cocinarse.
- Conserva los alimentos refrigerados y respeta las fechas e instrucciones de conservación.
- Evita el pescado crudo o poco cocinado y las especies con alto contenido en mercurio: pez espada o emperador, atún rojo, tiburón (como cazón, marrajo o tintorera) y lucio.
- Evita completamente el alcohol durante el embarazo.
- Modera el consumo total de cafeína procedente del café, té, chocolate, refrescos de cola y otras bebidas. Como referencia general, no deben superarse los 200 mg diarios de cafeína [4].
- Toma únicamente los complementos alimenticios recomendados por el profesional sanitario responsable del seguimiento del embarazo.
Los alimentos mencionados en los menús como el queso feta, el yogur, la leche, los huevos, el pollo, el pavo, el salmón o la merluza, pueden consumirse durante el embarazo siempre que se respeten estas medidas de seguridad [1][8].
Ejemplos de menús y recetas
Menú 1
Desayuno:
- Avena cocida con leche y trozos de fruta fresca (fresas, plátano).
- Un puñado de nueces y semillas.
- Un vaso de zumo de naranja natural.
Tentempié de media mañana:
- Un yogur natural con una cucharada de granola.
- Un puñado de almendras.
Comida del mediodía:
- Ensalada de garbanzos con espinacas, tomate, pepino y aguacate.
- Pollo a la plancha con hierbas aromáticas.
- Quinoa cocida con un chorrito de aceite de oliva.
Tentempié a media tarde:
- Una manzana con mantequilla de cacahuete.
- Un puñado de galletas integrales.
Cena:
- Salmón al horno con limón y eneldo.
- Espárragos y zanahorias al vapor.
- Puré de patatas con un toque de mantequilla.
Menú 2
Desayuno:
- Tostadas de pan integral con aguacate y huevo completamente cocinado.
- Un vaso de leche o bebida vegetal enriquecida.
Tentempié de media mañana:
- Un batido de plátano y espinacas con leche de almendra.
- Un puñado de uvas.
Comida del mediodía:
- Lentejas estofadas con verduras (zanahoria, pimiento, cebolla).
- Arroz integral.
- Ensalada verde con aceite de oliva y limón.
Tentempié a media tarde:
- Zanahorias baby con hummus.
- Un plátano.
Cena:
- Tortilla de espinacas con queso bajo en grasa.
- Ensalada de tomate y pepino.
- Un puñado de nueces.
Menú 3
Desayuno:
- Smoothie de frutas con plátano, bayas, espinacas y yogur natural.
- Un puñado de avena y semillas de chía.
Tentempié de media mañana:
- Un puñado de frutos secos (nueces, almendras).
- Una pera.
Comida del mediodía:
- Pechuga de pollo al curry con leche de coco.
- Cuscús con pasas y almendras.
- Brócoli al vapor.
Tentempié a media tarde:
- Un yogur griego con miel y arándanos.
- Unos palitos de pepino y pimiento con guacamole.
Cena:
- Sopa de calabaza con jengibre.
- Filete de merluza a la plancha con limón.
- Ensalada de rúcula con nueces y queso feta.
Menú 4
Desayuno:
- Porridge de avena con leche y manzana rallada, espolvoreado con canela.
- Un puñado de semillas de lino molidas.
- Un vaso de té verde.
Tentempié de media mañana:
- Un puñado de frutos secos (almendras, nueces).
- Un puñado de arándanos frescos.
Comida del mediodía:
- Ensalada de espinacas con queso feta, nueces, remolacha rallada, y aderezo de aceite de oliva y limón.
- Pechuga de pavo a la plancha con especias.
- Cuscús integral con pasas y un toque de cúrcuma.
Tentempié a media tarde:
- Palitos de apio con hummus.
- Un kiwi.
Cena:
- Tortilla francesa con champiñones y cebolla.
- Espárragos verdes a la plancha.
- Pan integral tostado con un poco de aceite de oliva.
¿Cómo comer para engordar lo justo?

El truco está en elegir alimentos ricos en nutrientes y adaptar las cantidades a las necesidades de cada mujer. Para aportar proteínas, el pollo, el pescado de especies seguras, los huevos bien cocinados o las legumbres son opciones adecuadas dentro de una alimentación variada y equilibrada.
Las verduras de hoja verde, como las espinacas, aportan folato, fibra, vitaminas y minerales importantes durante el embarazo.
Conviene limitar el consumo frecuente de carbohidratos simples, como los dulces, la bollería industrial o las bebidas azucaradas. Sin embargo, la ansiedad, los antojos o la pérdida de control con la comida pueden tener diferentes causas y no dependen únicamente de estos alimentos. Una ganancia de peso excesiva durante el embarazo puede asociarse con un mayor riesgo de hipertensión, diabetes gestacional y algunas complicaciones durante el parto.
Los alimentos ricos en fibra, como el kiwi, las manzanas, la avena, las legumbres, el pan integral o la pasta integral, ayudan a mantener la sensación de saciedad y favorecen el tránsito intestinal. Esto puede facilitar que llevemos una alimentación más equilibrada, aunque no elimina por completo los antojos ni la necesidad de controlar las cantidades.
¿Cómo debería ser mi dieta si tengo sobrepeso?
Si estás pensando en quedarte embarazada y tienes sobrepeso, puede ser recomendable perder algo de peso antes del embarazo mediante una alimentación equilibrada y unos hábitos saludables.
Si ya estás embarazada, no es aconsejable comenzar una dieta restrictiva para adelgazar. Lo más adecuado es controlar que la ganancia de peso sea la apropiada para ti, teniendo en cuenta tu peso anterior, el trimestre del embarazo y la evolución del bebé. Para ello, puedes pedir orientación a tu médico, matrona o dietista-nutricionista.
Elegir alimentos nutritivos, como verduras, frutas, legumbres, cereales integrales, carnes magras, huevos bien cocinados y pescados de especies seguras, puede ayudarte a mantener una alimentación equilibrada. También es importante adaptar las cantidades y mantener una actividad física adecuada, siempre que el profesional que controla tu embarazo no indique lo contrario.
¿Y si tengo anemia?
Detectar y tratar la anemia durante el embarazo es muy importante. La alimentación puede ayudar a mejorar el aporte de hierro, ácido fólico, vitamina B12 y otros nutrientes, pero el tratamiento dependerá de la causa y, en algunos casos, será necesario tomar suplementos indicados por un profesional sanitario.
La anemia durante el embarazo se ha asociado con un mayor riesgo de parto prematuro, bajo peso del bebé al nacer y otros problemas para la madre y el bebé. Por eso, es importante seguir los controles del embarazo y no tomar suplementos de hierro por cuenta propia
Aumentar el consumo de alimentos ricos en hierro
La anemia puede tener diferentes causas, pero cuando se debe a una falta de hierro, la alimentación puede ayudarnos a mejorar su aporte. Aun así, si existe una anemia diagnosticada durante el embarazo, es importante seguir las recomendaciones del médico o de la matrona, ya que en algunos casos puede ser necesario tomar un suplemento.
Hierro hemo
El hierro hemo se encuentra en alimentos de origen animal, como las carnes rojas, el pollo, el pavo y algunos pescados. Este tipo de hierro se absorbe con más facilidad en nuestro organismo.
Hierro no hemo
El hierro no hemo está presente en alimentos de origen vegetal, como las lentejas, los garbanzos, las alubias, el tofu, los frutos secos, las espinacas, las acelgas y los cereales integrales.
Aunque nuestro cuerpo lo absorbe en menor cantidad que el hierro hemo, sigue siendo una fuente muy importante, especialmente para las personas que siguen una alimentación vegetariana o vegana.
Combinarlo con alimentos ricos en vitamina C
La vitamina C ayuda a que nuestro organismo aproveche mejor el hierro de origen vegetal. Por eso, es una buena idea combinar los alimentos ricos en hierro con frutas o verduras que contengan vitamina C.
Por ejemplo, podemos acompañar unas lentejas con pimiento, añadir tomate a una ensalada de garbanzos o tomar de postre una naranja, unas fresas o un kiwi. También podemos preparar una ensalada de espinacas con pimiento y un poco de limón.
Cuidado con el café y el té durante las comidas
El café y el té pueden reducir la absorción del hierro cuando se toman junto con las comidas. Por este motivo, es mejor dejarlos para otro momento del día, especialmente si estamos intentando mejorar los niveles de hierro o si estamos tomando un suplemento.
Las legumbres y los cereales integrales también contienen sustancias que pueden reducir parcialmente su absorción, pero no debemos eliminarlos de la dieta, ya que aportan hierro, fibra, vitaminas y otros nutrientes importantes.
Separar los suplementos de hierro y calcio
El calcio también puede dificultar la absorción del hierro cuando ambos suplementos se toman al mismo tiempo. Si el médico nos ha recomendado tomar hierro y calcio, puede ser conveniente separarlos durante el día siguiendo sus indicaciones.
Esto no significa que debamos evitar los lácteos o los alimentos ricos en calcio, sino simplemente organizar mejor la toma de los suplementos cuando sea necesario.
¿Cuáles son los requerimientos nutricionales durante el embarazo?

Durante el embarazo aumentan las necesidades de algunos nutrientes, como las proteínas, el hierro, el calcio y el ácido fólico. Las proteínas son necesarias para el crecimiento y la formación de los tejidos y órganos del bebé, además de ayudar al organismo de la madre a adaptarse a esta etapa.
El hierro es necesario para producir hemoglobina y transportar el oxígeno por el organismo. Tomar una cantidad adecuada ayuda a reducir el riesgo de anemia por falta de hierro [3].
El calcio contribuye al desarrollo de los huesos y los dientes del bebé. Por su parte, tomar ácido fólico antes del embarazo y durante las primeras semanas ayuda a reducir el riesgo de defectos del tubo neural [2].
Cubrir adecuadamente estas necesidades nutricionales contribuye al desarrollo normal del bebé y al bienestar de la madre, aunque cada embarazo debe seguirse de manera individual.
Los mejores alimentos para embarazadas
Espinacas y vegetales de hoja verde
- Aportan folato, hierro vegetal, fibra y diferentes vitaminas y minerales.
- Qué aportan: Ayudan a cubrir las necesidades de folato durante el embarazo y pueden formar parte de una alimentación rica en hierro. Aun así, no sustituyen el suplemento de ácido fólico indicado por el profesional sanitario.
Frutas cítricas (naranjas, limones y mandarinas)
- Son ricas en vitamina C, que ayuda a mejorar la absorción del hierro de origen vegetal.
- Qué aportan: Pueden combinarse con legumbres, verduras o cereales integrales para aprovechar mejor el hierro de estos alimentos. También aportan fibra y distintos compuestos antioxidantes.
Huevos
- Son una buena fuente de proteínas de calidad, colina y vitaminas del grupo B.
- Qué aportan: Sus proteínas contribuyen al crecimiento y mantenimiento de los tejidos. La colina es un nutriente importante durante el desarrollo del bebé. Durante el embarazo deben consumirse completamente cocinados.
Lentejas y legumbres
- Aportan proteínas vegetales, hierro, folato, fibra y otros minerales.
- Qué aportan: Ayudan a cubrir las necesidades de hierro y folato dentro de una alimentación equilibrada. Para mejorar la absorción del hierro vegetal, pueden acompañarse con alimentos ricos en vitamina C.
Salmón y otros pescados grasos
- Aportan proteínas y ácidos grasos omega-3, especialmente DHA.
- Qué aportan: El DHA es importante para el desarrollo normal del cerebro y la visión del bebé. Es recomendable variar las especies y elegir pescados con bajo contenido en mercurio.
Avena
- Es rica en fibra y aporta hidratos de carbono complejos, vitaminas del grupo B y minerales como hierro y magnesio.
- Qué aporta: Puede favorecer la sensación de saciedad y el tránsito intestinal, además de proporcionar energía de forma progresiva.
Yogur natural y productos lácteos
- Aportan calcio y proteínas. Algunos yogures y leches fermentadas también contienen cultivos vivos.
- Qué aportan: El calcio es necesario para el mantenimiento de los huesos y los dientes. Durante el embarazo deben elegirse siempre productos elaborados con leche pasteurizada.
Carne magra (pollo, pavo y ternera)
- Aporta proteínas, vitamina B12 y hierro, especialmente la carne de ternera.
- Qué aporta: Las proteínas son necesarias para el crecimiento y mantenimiento de los tejidos. El hierro y la vitamina B12 participan en la formación normal de la sangre. La carne debe consumirse completamente cocinada.
Frutos secos (nueces, almendras y avellanas)
- Aportan grasas insaturadas, proteínas, fibra, vitamina E y minerales como el magnesio.
- Qué aportan: Son una buena opción como tentempié y ayudan a aumentar la calidad nutricional de la dieta. Conviene tomarlos naturales o tostados, preferiblemente sin exceso de sal.
Frutos rojos (fresas, arándanos y frambuesas)
- Aportan vitamina C, fibra y diferentes compuestos antioxidantes.
- Qué aportan: Pueden formar parte de desayunos, postres o tentempiés saludables. Deben lavarse cuidadosamente antes de consumirlos.
Quinoa y cereales integrales
- Aportan hidratos de carbono complejos, fibra, proteínas vegetales y minerales como hierro y magnesio.
- Qué aportan: Proporcionan energía y pueden favorecer la saciedad y el tránsito intestinal.
Aguacate
- Aporta grasas insaturadas, folato, fibra, potasio y vitamina E.
- Qué aporta: Es una opción nutritiva para añadir a tostadas, ensaladas o comidas, dentro de una dieta variada y equilibrada.
Batata o boniato
- Es rica en betacaroteno, fibra y vitamina C.
- Qué aporta: El organismo puede transformar parte del betacaroteno en vitamina A, un nutriente necesario para diferentes funciones del cuerpo. Puede consumirse asada, cocida o al vapor.
Brócoli
- Aporta folato, fibra, vitamina C y otros nutrientes.
- Qué aporta: Puede ayudar a cubrir las necesidades de folato y fibra durante el embarazo. No sustituye el suplemento de ácido fólico indicado por el profesional sanitario.
Semillas de chía y lino
- Aportan fibra, proteínas vegetales y omega-3 en forma de ácido alfa-linolénico o ALA.
- Qué aportan: Pueden favorecer el tránsito intestinal y complementar el aporte de grasas saludables. No deben presentarse como equivalentes al DHA procedente del pescado. Las semillas de lino se aprovechan mejor molidas.
Alimentos y bebidas que deben evitarse o limitarse durante el embarazo
- Alcohol: debe evitarse completamente durante el embarazo.
- Pescados con alto contenido en mercurio: pez espada o emperador, atún rojo, tiburón (como cazón, marrajo o tintorera) y lucio.
- Carnes, pescados, mariscos y huevos crudos o poco cocinados.
- Leche cruda y productos lácteos no pasteurizados.
- Pescados ahumados refrigerados, marinados o preparados crudos.
- Productos cárnicos crudos curados, como jamón curado, chorizo, salchichón o salami, cuando la mujer no esté inmunizada frente a la toxoplasmosis, salvo que se cocinen adecuadamente.
- Patés refrigerados y determinados alimentos refrigerados listos para consumir.
- Hígado y productos elaborados con hígado, por su elevado contenido en vitamina A.
- Bebidas energéticas.
- Cafeína: debe moderarse el consumo total procedente del café, té, chocolate y bebidas de cola. Como referencia general, no deben superarse los 200 mg al día.
Dieta postparto
Para favorecer una buena recuperación después del parto y cuidar la salud de la madre durante la lactancia, es importante mantener una alimentación variada y equilibrada. No hace falta seguir una dieta especial ni tomar alimentos concretos para producir más leche, ya que la cantidad depende principalmente de que el bebé mame con frecuencia y vacíe correctamente el pecho.
Podemos mantener el mismo patrón de alimentación saludable que durante el embarazo, adaptando las cantidades a las necesidades de esta nueva etapa. Las carnes magras, el pescado, los huevos, las legumbres, las frutas, las verduras, los cereales integrales, los lácteos o alternativas adecuadas y las grasas saludables pueden formar parte de la alimentación diaria. También es importante beber líquidos con regularidad, especialmente cuando tengamos sed.
La importancia de una buena nutrición en la lactancia

Para favorecer el crecimiento y desarrollo de nuestro bebé, es importante seguir una alimentación variada y equilibrada que incluya alimentos ricos en proteínas, calcio y ácidos grasos omega-3.
Esto ayudará a cubrir las necesidades nutricionales de la madre durante la lactancia y contribuirá a aportar algunos nutrientes importantes para el crecimiento y desarrollo del bebé.
¿Cómo debería ser la alimentación antes del embarazo?
Antes de quedarse embarazada sería recomendable seguir una dieta variada y equilibrada que prepare el cuerpo para la concepción y ayude a tener un embarazo saludable. Un aporte adecuado de ácido fólico, hierro y alimentos ricos en antioxidantes, como verduras, frutas y hortalizas, es importante durante esta etapa.
¿Qué es la dieta de la fertilidad?
Se enfoca en alimentos que favorecen la salud general y reproductiva antes del embarazo. Esta dieta incluye alimentos ricos en antioxidantes, vitaminas y minerales, como frutas, verduras, cereales integrales y proteínas de calidad.
Estos nutrientes ayudan a cubrir las necesidades nutricionales y a preparar el organismo para el embarazo. Sin embargo, seguir esta dieta no garantiza una mayor probabilidad de concepción ni evita por sí sola las complicaciones durante el embarazo.
¿Es bueno hacer dieta keto o cetogénica en el embarazo?
La dieta cetogénica se basa en reducir considerablemente el consumo de carbohidratos, incluidos los complejos, y aumentar el aporte de grasas. Los carbohidratos son una de las principales fuentes de energía del organismo.
Que una mamá realice una dieta muy baja en carbohidratos puede tener consecuencias para ella y para su bebé si no está correctamente planificada y supervisada.
Al limitar alimentos como frutas, legumbres y cereales integrales, puede resultar más difícil cubrir las necesidades de energía, fibra, vitaminas y minerales que aumentan durante el embarazo.
El objetivo de esta dieta es producir cetosis, un estado en el que el organismo utiliza principalmente las grasas y los cuerpos cetónicos como fuente de energía. Sin embargo, esto no significa que consuma especialmente la grasa visceral.
Seguir una dieta cetogénica durante el embarazo puede generar deficiencias nutricionales si no está bien planificada. Como todavía existe poca evidencia sobre su seguridad durante esta etapa, no debería iniciarse sin la valoración y supervisión de un médico o dietista-nutricionista
Si tengo diabetes gestacional, ¿qué puedo hacer?
Si tienes diabetes gestacional, debes seguir el control y las recomendaciones de tu médico, matrona o equipo especializado. En esta situación se recomienda incluir alimentos ricos en fibra, como verduras, hortalizas, legumbres y frutas, y elegir con mayor frecuencia pan, pasta o arroz integrales en lugar de sus versiones refinadas [5].
La fibra puede hacer que los hidratos de carbono se absorban más lentamente y ayudar a evitar subidas rápidas de glucosa. Sin embargo, también es importante controlar las cantidades, repartir los carbohidratos durante el día y seguir la pauta adaptada a cada persona.
Mantener la diabetes gestacional bien controlada ayuda a reducir el riesgo de algunas complicaciones durante el embarazo y el parto, así como el crecimiento excesivo del bebé.
¿Cómo tener una alimentación segura durante el embarazo?
Mantener unas buenas prácticas de higiene, cocinado y conservación de los alimentos ayuda a reducir el riesgo de infecciones alimentarias.
Es importante lavar correctamente las frutas y verduras, cocinar completamente las carnes, pescados y huevos, y evitar la leche y los productos lácteos no pasteurizados.
También debemos seguir las recomendaciones del equipo sanitario y evitar los alimentos considerados de mayor riesgo durante el embarazo. Infecciones como la listeriosis o la toxoplasmosis pueden causar complicaciones importantes, por lo que conviene extremar las precauciones sin caer en la alarma.
Consejos
- Refrigeración inmediata de los alimentos (4ºC)
- Congelación correcta (-18ºC)
- Separar alimentos crudos y cocidos
- Usar recipientes herméticos
- Asegurarse de que las carnes están completamente cocinadas
- Lavarse las manos frecuentemente
- Evitar consumir alimentos enlatados o envasados si el envase está abollado, dañado o hinchado
- Descongelar los alimentos en la nevera
¿Se puede tener una dieta vegetariana o vegana en el embarazo?
Es posible tener una dieta vegetariana o vegana durante el embarazo, siempre y cuando se planifique cuidadosamente para asegurar un adecuado aporte de nutrientes esenciales como la vitamina B12, el hierro, el calcio y los ácidos grasos omega-3 [7].
Incluir una variedad de alimentos como legumbres, tofu, frutos secos, semillas y productos enriquecidos ayuda a cubrir las necesidades nutricionales. En una dieta vegana es especialmente importante asegurar un aporte adecuado de vitamina B12 y valorar con el equipo sanitario otros nutrientes como hierro, calcio, yodo, vitamina D y omega-3 [6].
Pero ante todo, sigue las recomendaciones de tu médico.
Fuentes y referencias
[1] Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición — Alimentación segura durante el embarazo.
Recomendaciones sobre higiene, cocinado, productos no pasteurizados, alimentos crudos, listeriosis, toxoplasmosis y consumo de pescado.
Consultar las recomendaciones de AESAN
[2] Organización Mundial de la Salud — Suplementación con ácido fólico antes y durante el embarazo.
Recomienda generalmente 400 µg diarios desde que se comienza a buscar el embarazo hasta la semana 12, salvo que el profesional sanitario indique otra pauta.
Consultar la recomendación de la OMS
[3] Organización Mundial de la Salud — Hierro y ácido fólico durante el embarazo.
Recomendaciones basadas en la evidencia para reducir la anemia materna y determinados resultados adversos del embarazo.
Consultar la recomendación de la OMS
[4] Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria — Seguridad de la cafeína.
Establece que, para la población gestante general, una ingesta total de cafeína de hasta 200 mg diarios no plantea problemas de seguridad para el feto.
Consultar la información de EFSA
[5] American Diabetes Association — Manejo de la diabetes durante el embarazo, 2026.
Explica que el tratamiento nutricional de la diabetes gestacional debe ser individualizado y aportar suficiente energía y nutrientes para la madre y el desarrollo del bebé.
Consultar las recomendaciones de la ADA
[6] Middleton P. et al. — Omega-3 fatty acid addition during pregnancy. Cochrane Review.
Revisión sistemática sobre el consumo o la suplementación con omega-3 durante el embarazo y sus posibles efectos sobre el parto prematuro y otros resultados.
Consultar la revisión Cochrane
[7] Meulenbroeks D. et al. — The Association of a Vegan Diet during Pregnancy with Maternal and Child Outcomes.
Estudio de 2024 que observó que las embarazadas veganas podían presentar una ingesta inferior de proteínas y varios micronutrientes, lo que respalda la necesidad de planificar bien este tipo de alimentación.
Consultar el estudio en PubMed
[8] AESAN — Recomendaciones sobre el mercurio en el pescado.
Identifica como especies de alto contenido en mercurio el pez espada o emperador, el atún rojo, el tiburón y el lucio, cuyo consumo debe evitarse durante el embarazo.
Consultar las recomendaciones sobre el mercurio
Sobre el autor
Para mí, ayudar a las personas no es solo una cuestión profesional. Me encanta desarrollar los lazos personales con mis clientes. Creo que eso es el ingrediente fundamental de mi éxito.
Una persona motivada y apoyada es capaz de conseguir cualquier objetivo que se proponga. Llevo más de 10 años de recorrido. Por ellos, he desarrollado una plataforma virtual que me ayude a estar en contacto con todos, para poder ver su progreso y realizar un seguimiento personalizado.